Un incidente inesperado sacudió la iglesia de Fátima cuando el sacerdote Pablo Ibarreche y un feligrés se enfrentaron a golpes en pleno inicio de misa, generando confusión y pánico entre los fieles presentes. Todo paso porque se cerró una puerta presuntamente por el frio que hacia. El sacerdote desmiente dichas versiones aclarando que solo le echo agua al feligres.

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